martes, 7 de septiembre de 2010

Àlex Seglers In Memoriam

Este verano murió Àlex Seglers, profesor de Derecho Eclesiástico en la UAB y buen amigo. Murió, pero dejó un buen puñado de seminarios y contactos que seguirán su labor.

No nos queda otra que seguir trabajando.

martes, 18 de mayo de 2010

Pura religión

"Basta ir a un partido del Barça para darse cuenta de que estamos asistiendo a una ceremonia religiosa de principio a fin y que los apasionados seguidores que gritan, lloran y ondean sus banderas son exactamente igual que los chiítas que se fustigan en las procesiones. Pura religión. Desaparece la religión oficial y aparecen cinco mil subterráneas. Esos son los signos."

sábado, 20 de febrero de 2010

Except Spain alone

John Stuart Mill sobre la esclavitud:

"The curse of slavery has been cast out from the great American republic, to find its last temporary refuge in Brazil and Cuba. No European country, except Spain alone, any longer participates in the enormity. Even serfage has now ceased to have a legal existence in Europe. Denmark has the honour of being the first Continental nation which imitated England in liberating its colonial slaves; and the abolition of slavery was one of the earliest acts of the heroic and calumniated Provisional Government of France. The Dutch Government was not long behind, and its colonies and dependencies are now, I believe without exception, free from actual slavery, though forced labour for the public authorities is still a recognised institution in Java, soon, we may hope, to be exchanged for complete personal freedom."

(The Principles of Political Economy with Some of Their Applications to Social Philosophy)

jueves, 21 de enero de 2010

Cosas desnaturalizadas

Cosas que se leen en una página del Osservatore Romano (13 de enero de 2010):

Sarkozy sobre el velo: "No es un problema religioso, sino de libertad y dignidad de la mujer, pues el burka no es un signo religioso, sino de servilismo y humillación".

El arzobispo de Ciudad de México sobre las uniones entre personas del mismo sexo: "Noi, pastori del popolo di Dio, non possiamo obbedire prima agli uomini e alle loro leggi piutosto che a Dio e alla sua suprema legge; tutte le leggi umane che si contrappongo alla Sua legge sono quindi immorali e perverse, perché andare contro la Sua volontà porta la società al degrado morale e alla rovina".

Según obispo de Viseu, en Portugal, el matrimonio homosexual es una desnaturalización de una institución fundamental y "significa desnaturalizar la sociedad".




sábado, 9 de enero de 2010

Este producto puede contener trazas de ideología

El diario danés Politiken comenta que la, así llamada, crisis de las caricaturas de Mahoma ha salido cara. Desde que se produjeran las amenazas a los dibujantes, en especial a Kurt Westergaard, y a la redacción del Jyllands Posten, la policía ha dedicado muchos recursos a la investigación antiterrorista, y se calcula que los guardaespaldas de Westergaard van a costar 20 millones de coronas al año, algo así como 2,6 millones de euros.

Una información relevante en la medida en que se aclaren las causas de este gasto. No se puede usar la cifra para hacer demagogia, para rasgarse las vestiduras para deshonrar a los que cuestionan el valor incondicional de la libertad de expresión. Pero los periódicos la repiten insistentemente, y con ello trazan una línea entre los que están dispuestos a pensar que desde un punto de vista consecuencialista la publicación de las viñetas no era deseable, de una parte, y los que defienden la libertad de expresión por principio y consideran que ningún precio es lo bastante alto, de la otra.

Uno de los debates actuales en Dinamarca tiene como protagonista a la Sociedad por la libertad de prensa, al parecer vinculada al Dansk Folkeparti, algo así como la versión danesa del populismo del tal Anglada en Vic. Pero con muchos más votos, eso sí. Los críticos de esta sociedad sostienen que más que defender la libertad de expresión, lo que hacen es promover la islamofobia. Y que si tan preocupados están por la libertad, por qué entonces no defienden a los musulmanes que pueden perder su libertad de pasearse burkados por las calles de Aarhus.

Uno se pregunta si es posible deshacer estas discusiones desde una perspectiva filosófica sin perder de vista los efectos periodísticos de toda reflexión sobre los debates sociales. O tal vez se trata únicamente de adoptar una postura concreta y apechugar con las consecuencias. Argumentando con el olfato, persiguiendo una finalidad como si nada mejor hubiera que enredarse a discutir con el prójimo.

Si se busca una solución lo que no hay que hacer jamás es pensar con el ombligo. No hay que defender estilizadamente una determinada forma de vida, de vida buena, claro está (como hacen muchos que creen que la escritura se basa primordialmente en un yo fuerte y pagado de sí mismo). Mejor pensar en términos de justicia. Limpios de ideología.

viernes, 8 de enero de 2010

Espacio público no identitario

Algunos se muestran favorables a la prohibición de la burka en el espacio público, como se propone en Francia. Lo consideran un signo de violencia: "No es un símbolo de la violencia. es la violencia misma. De la que es perfectamente legítimo defenderse". Parece entonces que la ley que prohíbe que alguien vaya completamente tapado por la calle, que oculte el rostro en el que centramos la identidad, es una amenaza de la que hay que defenderse. No está claro, sin embargo, de qué tipo de amenaza o violencia estamos hablando: ¿la que se hace contra las mujeres que se ven presuntamente obligadas a llevar esa prenda o la que se puede ejercer cuando no se va a cara descubierta? Dicho en otras palabras: ¿es una cuestión de seguridad o de libertad religiosa?

Los expertos en derecho eclesiástico y también los representantes de las grandes religiones quisieran que se tratara de una cuestión de libertad religiosa, como si el núcleo de toda limitación de las libertades individuales debiera ser enfocada desde la perspectiva de los que ven limitada su libertad justamente a causa de su religión. Destaca el hecho de que la cuestión se ha planteado en el seno de un debate sobre la identidad nacional francesa, debate que se ha centrado en gran parte en la inmigración con todo el revuelo de imaginarios o espacios mentales que se dan en estos casos. El espacio público de la república no puede ser objeto de dominaciones ilegítimas, a él los ciudadanos deben poder acudir sin que se den limitaciones a su libertad; y en el caso de que crean acudir libremente cubiertos, entonces habrá que enseñarles que eso no es un acto libre o, más aún, que ese acto atenta contra la libertad de los demás y, por añadidura, con la del propio espacio público.

Identidad y espacio público: se diría que son palabras antitéticas. Ni identidades individuales o comunitarias, ni una identidad compartida. Ciudadanos que discuten libremente, que aceptan unas reglas previas, y que viven sin preocupación alguna en el anonimato de las caras descubiertas.

Equilibrio religioso

Según el Pew Forum (seria institución preocupada, igual que el Vaticano, por la salud de la libertad religiosa en el mundo), en Hawai el 55 % de los ciudadanos consideran que la religión es muy importante en sus vidas. La media estadounidense es del 56 %.

El dato tiene interés si se piensa que el actual presidente es de ahí. Obama representa tanto al 56% como al 44% restante. Sus invocaciones suenan religiosas y en sus discursos cita a Dios más que Bush (para quien, claro está, se trataba de un significante implícito en cada una de sus palabras y decisiones). Al mismo tiempo, Obama tiene una apariencia laica, respetuosa, dialogante. Apariencia y realidad no son palabras muy útiles en política, como lo demuestra que en ella la demagogia es la regla. Dos lenguas, dos propagandas, dos estrategias, dos cosas importantes; una forma de poder.

Este bilingüismo o viperinismo de Obama es connatural a su contexto, el cual ve atenuada su influencia política gracias a la laicidad constitucional que preside la administración de justicia. Laicidad que, claro está, no es arreligiosa, pero tampoco antirreligiosa, como quisieran los laicistas de combate o los de Mississippi.

jueves, 7 de enero de 2010

Desguace del alma

En la esquina de Buenos Aires con Urgel alguien ha dejado un par de bolsas llenas de libros entre dos contenedores. Cojo uno encuadernado en amarillo: A mi manera, de Orwell en una edición de Destino del 76. Una recopilación de lúcidos artículos de prensa. Destaco esta cita en un texto publicado el 21 de marzo de 1940 bajo el título: "Mein Kampf", por Adolf Hitler.

"Mientras que el socialismo, y aún el capitalismo de un modo más remiso, les han dicho al pueblo "Te ofrezco que lo pases bien", Hitler le dice al suyo "Te ofrezco lucha, peligro y muerte", y el resultado es que la nación entera se arroja a sus pies. Quizá lleguen a cansarse y cambien de idea como al final de la guerra europea anterior. Después de unos años de matanzas y hambre "La mayor felicidad para el mayor número" es un buen slogan, pero en estos momentos "Más vale un final horrible que un horror sin fin" es un acierto para llevarse a la gente hacia delante. Ahora que estamos luchando contra el hombre que acuñó esta frase, no deberíamos quitarle importancia al atractivo emocional de ésta".

"Más vale un final horrible que un horror sin fin": la dulce tentación de no vivir.

martes, 22 de diciembre de 2009

Es una experiencia religiosa

Lo decía aquel muchacho y a buen seguro que también lo dirían muchos de mis conciudadanos con motivo del pleno al 6 conseguido por otros muchachos de la ciudad, "es una experiencia religiosa", o más precisamente, "es casi una experiencia religiosa".

Sea como sea, el criterio para determinar si una experiencia es religiosa o no depende exclusivamente del sujeto que la experimenta. Así son las cosas en la modernidad. Y esto ha llevado a que, como ha constatado el Pew Forum, en los últimos cincuenta años haya aumentado considerablemente el número de personas que afirman haber tenido una experiencia religiosa o mística. Mientras que en 1962 sólo el 22% de los estadounidense creía haber tenido una experiencia de ese tipo, ahora es el 49%. La mitad de los estadounidenses afirman haber tenido por lo menos una experiencia religiosa o mística. Si se les preguntara en qué consistía, sería interesante saber qué respondería ese 18% de ateos e indiferentes que creen haber tenido una. Creencias sin estructura, en la espiritualidad de los árboles, en la fertilidad de las flores, en la Madre Tierra, o en una Pacha Mama tan multicultural como eurocéntrica. Creencias en la mera necesidad de creer en algo, de sentirse especial, como si por un instante todo estuviera en orden. Paz terapéutica en un mundo transido de dolor y violencia.

viernes, 18 de diciembre de 2009

Modus vivendi para las religiones

La Junta de Castilla y León escribe, en su apelación a la sentencia que exigía la retirada de los crucifijos de una escuela vallisoletana, que "la marcada secularización de los símbolos tradicionales de la religión católica acontecida en España en los últimos tiempos [...] impide una clara delimitación entre lo cultural, popular, histórico o artístico y lo religioso" y añade que "el Estado no puede mantener una especie de 'neutralidad aséptica' pues la propia tradición cultural española lo impide".

Por su parte, la asociación e-cristians sostiene que está "científicamente comprobado" que la "Religión protege a los jóvenes".

En la reciente sentencia que viene a matizar a la primera atendiendo a las apelaciones mencionadas, se busca un equilibrio entre el laicismo maximalista y la confesionalización del espacio público: "sólo mediante las limitaciones recíprocas de los derechos de todos se podrá hallar un marco necesario de convivencia". A saber, ni los anticlericales o ateos ni los nacionalcatólicos pueden ganar la partida, siendo la moderación entre ambos extremos la única solución que garantiza una convivencia razonable. La Constitución Española ofrece un buen criterio para alcanzar esta situación de equilibrio, dado que en ella se avanzaron los intereses, casi se díría que contradictorios, de las Españas en conflicto. Tanto el clero como los progresistas consiguieron imponer su doctrina, quedando artículos, como el dedicado a la educación, que garantizan los derechos de todos, sin garantizar los de nadie en concreto.

La sentencia concluye que "en aquellas aulas y para el curso escolar concreto en el que medie una petición de retirada de cualquier símbolo religioso o ideológico, petición materializada por los padres del alumno y la cual revista las más mínimas garantías de seriedad, deberá procederse a su retirada inmediata. Otro tanto deberá realizarse en los espacios comunes del centro educativo público. En aquellas aulas en las que cursen alumnos cuyos progenitores no hayan manifestado su contrariedad a la persistencia o colocación de aquellos símbolos, no se entiende que existe conflicto alguno y por lo tanto será procedente su mantenimiento o existencia".

La solución es, así pues, la de un modus vivendi, a saber, garantizar la coexistencia de los diversos, interviniendo sólo cuando alguien lo requiere. Frente a esto, la propuesta del gobierno de aplicar la sentencia Lautsi a todos los centros escolares, supone forzar la convivencia en nombre de una decisión de ámbito europeo que pretende unificar un paisaje religioso caracterizado por la diversidad de arreglos institucionales.

miércoles, 7 de octubre de 2009

Argumentos cristianos

"Déu ha posat la vida del fetus mentre no és viable a les mans de la seva mare (a les entranyes de la seva mare) i ha vinculat la vida biològica d’aquest a la vida espiritual d’ella. [...] A causa de l’íntima vinculació de la mare al fill mentre aquest no és viable fora d’ella, la decisió d’avortar és indissociable de l’autodeterminació de la mare, de la seva llibertat personal."

Lo dice Teresa Forcades, monja benedictina y doctora en medicina. El razonamiento ejemplifica la posibilidad de intersección entre diversas cosmovisiones. No se le puede pedir al cristianismo que ponga a la autonomía por delante de la vida. Sería una adaptación al espíritu de los tiempos que tal vez tendría consecuencias nefastas para los correligionarios que se sentirían defraudados ante semejante claudicación. En cambio, la propuesta de Forcades no supone una renuncia doctrinal y permite una adaptación de los principios a la realidad. El aborto es cosa de la madre, pues Dios así lo ha querido.

domingo, 4 de octubre de 2009

Verso il meglio

«El hecho de que Angela Merkel fuera la primera mujer canciller de Alemania planteó también problemas a ciertos países. Evidentemente, ella no lleva velo islámico cuando es recibida en ciertos países árabes, pero a nuestros mandatarios los elegimos los alemanes».

Lo dice Weterwelle, el alcalde de Berlín que muchos no ven como futuro ministro de Exteriores alemán dada su orientación homosexual. Viene a decir que hay una resistencia en la opinión pública y que puede vencerse igual que se venció la resistencia a una canciller fémina. Puede que no guste a todo el mundo, pero, de una parte, la democracia tiene límites nacionales y por tanto hay que rendir cuentas sobre todo hacia dentro, y, de la otra, las restricciones de los otros que expresen algún tipo de dominación no deben ser necesariamente respetadas. Por ello, Merkel no lleva el velo islámico cuando habla con quien lo considere necesario, o tal vez evite hablar con esos personajes. Sea como sea, no se aceptaba eso y luego se aceptó, y tal vez ahora se aceptará lo de Westerwelle (o eso cabría desear), lo cual no hace más que manifestar "una tendenza dell'umanità [...] verso il meglio'".* Y quien no lo crea así, deberá argumentar.

* Norberto Bobbio, L'età dei diritti, Einaudi, 1990, 251.

jueves, 1 de octubre de 2009

Naturalistas del mundo, take a deep breath

Una cosa es el naturalismo metodológico que utiliza los métodos de la ciencia para explicar la evolución de la especie, y otra cosa es el naturalismo filosófico que “emancipa a la naturaleza del Creador”. Esto escribe en L'Osservatore Romano (30/09/2009) Fiorenzo Facchini en respuesta a un artículo de dos darwinistas en la poco vaticana revista de Flores d'Arcais, Micromega. Según este autor, uno más de la punta de lanza vaticana, el naturalismo filosófico, a saber, el supuesto de que las hipótesis extra-humanas, extra-animales, por así decir, trascendentes, es “una extensión arbitraria, pues no se sigue de la ciencia y refleja posiciones subjetivas que fuerzan los datos científicos”. El articulista, paleoantropólogo y sacerdote, considera que el naturalismo filosófico es una ideología que confunde planos del saber, que extrae consecuencias que no se siguen necesariamente de los datos científicos y que presupone sus resultados. El asunto es complejo y esa es justamente su gracia, aunque en realidad no se trata de un chiste. Sin embargo, tampoco es necesario ponerse demasiado solemnes.

Lo importante aquí es la diferencia entre ideología darwinista e ideología católica. Recientemente el mismo Benedicto XVI ha dicho que el catolicismo no es una ideología. Sobre esto habrá que pensar más adelante. El tal Facchini parece estar diciendo algo distinto cuando afirma que siempre ha querido mantener separado su trabajo como paleoantropólogo y su dedicación sacerdotal, que se trata de no confundir los planos, de no proyectar la ideología católica o cristiana sobre los datos de la ciencia. El catolicismo sería una ideología, una mala ideología, se entiende, si pretendiera acabar con las explicaciones científicas, si las considerara falsas en virtud de un presupuesto teológico indemostrable. Pero hace tiempo que la iglesia católica ha entendido que esa no puede ser la vía, que hay que reconocer las virtudes del contrincante, pues además son verdad.

¿Qué pueden hacer mientras tanto los filósofos naturalistas? Defender su posición en términos pragmáticos es una tentación en la que se puede caer, y más si se cuenta con el digno precedente rortyano. Ir más allá y negar en nombre de la plausibilidad o probabilidad científicas que toda hipótesis naturalista es más comprehensiva que aquellas que no le hacen ascos a palabras como espíritu o Dios, me parece una temeridad. Esto es, se puede (y tal vez se deba) hacer filosofía come se Dio non ci fosse, pero actuando así puede ser que nos pase desapercibido algo. Y si bien es normal que nos pasen desapercibidas cosas, no es lo mismo saberlo que no saberlo, y los naturalistas parecen tan contentos con su ilusión de omnisciencia que a veces dan ganas de echarles una mano, de recordarles que hay cosas que no pueden explicar y que it's a good thing too.

jueves, 3 de septiembre de 2009

PAUSA

En las próximas semanas no habrá más entradas en este blog.
¡Salud!

martes, 16 de junio de 2009

La arrogancia de la razón

El fracaso de la Ilustración. Eso quiere ilustrar Elisabeth Badinter en su libro El infante de Parma (Marbot). La historia recuerda la de John Stuart Mill: la educación como un experimento, la pedagogía de la razón, la arrogancia de los filósofos. Al tal infante le pusieron dos intructores o tutores, nada menos que Condillac y Keralio, que supuestamente debían hacer de él un hombre inteligente y un buen estadista. Con el paso del tiempo se descubre que el pobre Fernando no daba la talla, que los esfuerzos de sus tutores han sido en balde, que han errado el tiro.

La arrogancia de los intelectuales que creen saber incluso cómo hay que educar a los niños. Una conversación entre profesores en la apestosa cantina de la universidad:
- A mi hijo, cuando empiece a crecer, no le pienso explicar historias de hadas o cuentos fantásticos. Hay que centrarse en la ciencia, hay que hacer de él un ilustrado.

Así razona el intelectual ignorante. Y así pensaron también los tutores del infante y James Mill. Pero esto no demuestra que la Ilustración fracasa, sino que su aplicación debe adecuarse a la naturaleza humana. La confianza en la razón no puede ser incondicional. Eso lo deberían saber hasta los ateos como ese tal monstruo bifronte de Ditchkins que se las da de sabelotodo.

martes, 9 de junio de 2009

Imposibilidad de la censura

Será lírico, pero está bien lo que canta Llach: "sou vosaltres qui heu fet del silenci paraules".

miércoles, 3 de junio de 2009

Desaparición evangélica de la Iglesia

Escribe Vattimo:

"La Iglesia como estructura histórica merece, evangélicamente, desaparecer".

lunes, 1 de junio de 2009

El pragmatismo religioso de José Luis Rodríguez Zapatero

Preguntado por su agnosticismo, Zapatero responde:

"Personalmente tengo una posición pacífica. La vida hay que vivirla sin angustia, y creo que la paz que debes a los demás, que yo trato de infundir a mi alrededor, se consigue en buena medida si no tienes la angustia de pensar qué será de ti una vez que desaparezcas de este mundo. Yo me asomo a ese precipicio de manera pacífica, estableciendo un pacto de aceptación con la naturaleza, que se ha demostrado que tiende al equilibrio salvo cuando la destrozamos los seres humanos. Estoy en paz con el más allá, no me provoca ninguna angustia, ni siquiera persigo el intentar saber, creo que ese es un afán vanidoso del ser humano."

"La vida hay que vivirla sin angustia", dice Zapatero, y uno se pregunta qué diría Kierkegaard sobre eso. Para el primer ministro, la angustia la provoca el afán vanidoso de la gente por querer saber las respuestas a las grandes preguntas de la existencia. Vanidosos y angustiados son, así pues, los ateos y los creyentes. El resto se asoman al precipicio de la muerte y lo contemplan "de manera pacífica", como quien no quiere la cosa, como si eso de morirse no fuera algo un poco angustiante, sino un acontecimiento (o la ausencia de un acontecimiento) que se puede aceptar pactando con la naturaleza. Un pacto civil y natural simultáneamente, por así decir. Esa es la no metafísica no existencial, un pragmatismo aderezado con cursilerias sobre precipicios, trascendencias inmantes y un deísmo ecologista que está muy á la page.

Sobre la espiritualidad el primer ministro demuestra tener las ideas aún menos claras:

"¿Cómo entiende la espiritualidad?

Es la expresión de nuestra condición de ser humano. Donde veo más trascendencia es en la generosidad; y la generosidad es aquello que refuta el imperativo biológico de todos los seres: defenderse, ser egoísta. Por tanto, lo que trasciende, lo que va más allá de ese egoísmo biológico, es ser generoso. Creo que todas las religiones que se precien deberían ser un canto a la generosidad. Pero hace tiempo que pienso que ni la religión ni la espiritualidad me van a resolver los interrogantes que tengo sobre el mundo, sobre nuestro origen y destino. Los interrogantes están ahí, dejemos que estén ahí."

Es de suponer que Rodríguez Zapatero habla aquí de la moral, del imperativo kantiano, como el espacio de libertad más allá del orgánico reino de la necesidad. Un imperativo que se reduce a la cristiana y no cristiana ley de oro.

A pesar de que su reflexión no es muy elaborada, el pragmatismo que transmite parece bastante sólido, cuando menos, mucho más que el resto de los ciudadanos. Sin embargo, lo que nos tenemos que preguntar es por qué responde a las preguntas de la señora de La Vanguardia. ¿Por qué no dice que eso no le compete a nadie más que a él? ¿De qué sirve saber que le gustan los callos o la sonrisa de su mujer? Supuestamente para acercarlo al electorado, y más ahora que, según las encuestas, pintan bastos para los socialistas en las elecciones del próximo domingo. La jerga espiritualista en que se expresa hace las delicias de los amorfos agnósticos de la sociedad española, la mayoría de los cuales lamenta la que, por otra parte, es la verdadera virtud del pragmatismo zapateril, a saber, que en lo político debe ser liberal en relación con las creencias de los consumidores, como dice en la primera respuesta, rápidamente interrumpida por la hiperactiva reportera.

"Usted se declara agnóstico, pero con cierto interés por la filosofía zen. ¿Cómo resuelve los enigmas de la vida y la muerte?

Trato de comprender a quienes se declaran creyentes…

Olvide a los otros, hable de usted."

martes, 26 de mayo de 2009

William James: La voluntad de creer

"El científico debería dar la bienvenida a cualquier calse de agitación y debate religioso, en la medida en que esté dispuesto a admitir que alguna hipótesis religosa podría ser cierta. Por supuesto, hay mucho científicos que negarían eso dogmáticamente y sostendrían que la ciencia ha descartado ya toda posible hipótesis religiosa. Y entiendo perfectamente que estos científicos se esfuercen por recluir en la esfera privada todas las creencias religiosas, puesto que su manifestación pública sólo puede ser una molestia a sus ojos. Mi batalla debe librarse pues contra todos estos científicos, así como contra sus alidados fuera del terreno científico; y espero que mi libro contribuya a persuadir al lector de la tosquedad de la opiniones de todos ellos, y a ponerle por lo tanto a mi lado."

William James, La voluntad de creer, Marbot, Barcelona, traducción de Ramón Vilà Vernis, p. 38.

miércoles, 29 de abril de 2009

Richard Rorty, Ética para laicos


"¿Cómo elegir entre aquellos que consideran absurda la prohibición de la sodomía, exactamente tan absurda como la prohibición de comer frutos de mar, y aquellos que en cambio consideran que la sodomía es una perturbación objectiva en la estructura de la existencia humana? Los filósofos como yo no creemos que simplemente pensando y comprometiéndonos en reflexiones filosóficas estemos en condiciones de resolver asuntos como el recién planteado. Según nuestra perspectiva, John Stuart Mill tiene una visión de la sociedad ideal y el Papa tiene otra; y no podemos elegir entre las dos si tomamos como base principios filosóficos, ya que nuestra selección entre principios alternativos está determinada por nuestra preferencias respecto de los futuros posibles para la humanidad. [...] No hay tribunal de apleaciones netural que pueda ayudar en la elección entre estas dos descripciones de la humanidad."

Richard Rorty desmontando las pretensiones de resolver los conflictos básicos desde una supuesta perspectiva angélica. Esto no convierte a ambas posturas en formas equiparables de entender la cómo debe ser el ser humano. Ni tampoco excluye la necesidad de combatir lo que se dice desde la postura opuesta o incluso de convertirse en una u otra dirección. Pero, la pregunta "¿qué postura es la correcta?" no tiene sentido, ya que no hay lugar desde el cual responderla. Ateos y cristianos a la par se ponen ansiosos ante respuestas como esta, que, en realidad, sólo tienen sentido (todavía) para los cómodos académicos acostumbrados a intercambiarse ideas y convicciones con la seguridad que da saber que la vida, perdón, la violencia, sucede en otra parte.