Debe resultar decepcionante para los que participan con espíritu teórico constructivo en partidos políticos y para los que somos tan idiotas como para intentar reconstruir el armazón conceptual de las estrategias políticas, comprobar que casi no hay asunto que no sea utilizado como instrumento de atracción de electores. Si la mayoría de los electores tienen unas convicciones políticas afianzadas en preferencias más o menos estructuradas a las que no tienen acceso y si, por tanto, se hallan a merced de estas mismas convicciones, entonces los políticos (esto es, los asesores de imagen de los políticos) sólo tienen que descubrir de qué manera estimular los miedos y las filias de las gentes para atraerlas a su redil.
De ahí que aunque sea cierto que , como dice el Sr. Brotons, "la identidad occidental no es una tontería", sí que pueda ser utilizada como estrategia política como si nosotros fuéramos los tontos. Tampoco la "diversidad social" es una tontería, ni el respeto por las costumbres de los extranjeros, pero su alabanza como patente de corso de determinadas políticas, puede ser esgrimida para dar pátina de "progresismo" o de lo que convenga a lo que en realidad no es más que una campaña publicitaria.
Occidente es importante. Las libertades occidentales también. Y lo mismo se puede decir de la solidaridad social, así como de las culturas de los pueblos. Todo esto, sin embargo, se utiliza. Es justamente su fuerza evocativa la que es colonizada por los asesores de imagen y de opinión para iniciar debates que, si no me equivoco, sólo pretenden conseguir que cada cual pueda afinazarse mejor en sus propios prejuicios.
(Esto no obsta para que, a pesar de todo y a riesgo de ser tomados por idiotas, perseveremos en pasar el tamiz por los discursos públicos para, como buscadores de oro, sacar de vez en cuando una pepita reluciente que nos reafirme en nuestra condescendencia con el "sistema".)
Mostrando entradas con la etiqueta Occidente. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Occidente. Mostrar todas las entradas
lunes, 11 de febrero de 2008
Suscribirse a:
Entradas (Atom)